ESTAMBUL: LA MELANCOLÍA HECHA CIUDAD
Estambul es una ciudad soberbia y triste… De hecho, yo diría que ese hüzün es su marca de fábrica porque es un estado de ánimo colectivo. Cualquiera que visite Estambul se contagia porque hay algo que atraviesa el Bósforo, corre por sus palacios e impregna sus mezquitas que lleva a la melancolía. En la mística sufí, el hüzün es el anhelo de la cercanía de Dios y el dolor que surge al percibir la separación entre el alma y lo divino. Lo curioso es que esa sensación es un tanto adictiva y el que pisa Estanbul vuelve.